
sobre suave silueta
el campanario, la iglesia
las casas, la carretera
todo encerrado en colores
desde rojo hasta el violeta
amarillo y naranja
verde, azul y añil de fiesta.
Siete colores de luz
entre las nubes grisáceas
coronan al pueblo hoy
que con tronio y belleza
con sencillez y grandeza

la bienvenida nos da
a todos los que venimos
a reunirnos y a verle,
a pasear por sus calles
ya mojadas y otoñales,
no por ello menos bellas.
A llenar el camposanto
de lirios, rosas, claveles
gladiolos y crisantemos
para honrar la memoria
de aquellos a quien queremos
de aquellos que ya se fueron
y nos dejaron la huella
de ese amor que tanto dieron.
Hoy venimos a sus calles
a sus casas y a su iglesia
a rememorar raíces
y a renovar las nuevas.
A encontrarnos con la vida,
con la emoción y la pena.
A revivir alegrías y
a disfrutar de bellezas,
belleza que da la tierra
envuelta hoy en hojas secas
en gotas de lluvia intensa,
en aire que al respirarlo
miles de aromas renueva.
© amserrano
fotografías agarcim & amserrano