domingo, 13 de junio de 2010

Las palabras

Perdonad si esperais
cada día una palabra
si hoy os asomais
de nuevo a mi ventana
y hoy está vacia
hoy no os dije nada.
Decidme que vinisteis
a visitar mi casa,
mi ventana esa abierta
aunque no tenga palabras.
Mi corazón errante
va y viene,
entre renglones
tranquilo se detiene
y si tú estás ahí
y yo no, perdona
si me esperabas.
Aunque hoy no esté
quizá estaré mañana
y siempre habrá un flor
colgada en mi ventana.


© amserrano

jueves, 27 de mayo de 2010

Doce de Mayo

Hay color y fiesta
el sol se desborda
sobre los vestidos
ocres, malvas, blancos...
verdes y magentas
Hoy el sol nos luce
con más alegría
resuena la música
rojas son las flores
sobre blanco nácar
muchos los colores
muchas las miradas
más las alegrías.
Hoy rindo homenaje
a todos aquellos
que me acompañaron
en tan lindo día
y le hago un guiño
a esa mirada
que cómplice siempre
junto a mi camina.

© amserrano













Fotografías amserrano




jueves, 6 de mayo de 2010

Afectos

Por cada uno de los afectos
por cada una de las sonrisas,
por las que son muy cercanas
por las que son más esquivas.
Por el amor y el cariño
que las personas nos dan,
no importa el momento
ni cuánto nos durará.
Lo importante es que haya habido
y siempre se guardará
en un rincón de la vida
y un rincón del corazón
donde en silencio, discreto
ese afecto morará
para nutrir de energía
nuestra alma una vez más.

© amserrano

domingo, 2 de mayo de 2010

El día de la madre

En el día de la madre, no puede faltar un homenaje a mi madre. Le podría hacer muchos y en todos me quedaría corta. Hoy he elegido en su honor una canción que recuerdo me cantaba en mi niñez.

Esta y muchas otras canciones le acompañaron y nos acompañaron siempre, era una delicia oírla cantar. Por ella y por todas las mamás aquí dejo una canción...una canción popular que yo siempre escuché de ella. Va por ti, madre.


Mi madre me dio la vida
mi madre arrulló mis sueños
cuando en mi infancia querida
soñaba el alma dormida
con horizontes risueños.
¿Cómo poderla olvidar?
Si ella me enseñó a rezar
¿Cómo poderla olvidar?
si ella me enseñó a querer
si ella me enseñó a crecer
por la senda del deber,
si me enseñó a suspirar
si ella me enseñó a amar.
Si un templo eran sus lares
al cantar de sus cantares
y al amor de sus amores

sábado, 1 de mayo de 2010

Mes de Mayo

Mes de Mayo, mes de las flores.

Este mes me huele a lilas, a las lilas que de pequeños íbamos a recoger a los corrales de las casas abandonadas. Algunos estaban repletos, era nuestro mejor lugar de juego en el mes de Mayo y después, con esas y otras flores subíamos al cerro, al cerro Santa Lucía a dejar las flores a la Inmaculada.

Era mes de flores, de cánticos a María, pero sobre todo era el despertar del invierno, el verdor en los prados, la luz de la primavera y el jugar en la calle más tiempo.

El mes de Mayo era acompañar a mi madre al cerro. Era un auténtico ritual de Primavera. Llegaba el mes de Mayo y el primer día ella ya subía al cerro, cogía su rosario y subía rezando todo el camino, a veces le acompañaba yo, otras, las más, su amiga Martina. Año que podía, porque su salud así se lo permitía, subía todos, todos los días sin faltar uno al cerro. Era su forma de dar gracias, de decir un año más tengo fuerzas y estoy bien para hacerlo.

Ese cerro está hoy un poco lejos, en la distancia, pero cerca en el corazón y hoy, desde el corazón y desde el recuerdo he hecho mi propio peregrinaje al cerro Santa Lucía. Gracias por acogerme un año más, como siempre, de la mano de mi madre tras la mirada plácida de mi padre, la sonrisa alegre de mi hermana y el aire vital de mi tía a la que estas cosas no le parecen nada prácticas pero bueno,"no se está mal aquí -dice- por lo menos corre un vientecillo bueno".

Esta es nuestra particular cita en el Cerro, el aire es fresco pero agradecido, no se piensa, no se habla, sólo el silencio evocador nos une y nos llena de complicidad. Nos basta con saber que estamos ahí. Qué sosiego, qué tranquilidad, ¡que bien se está hoy en el Cerro!.

jueves, 29 de abril de 2010

¡Qué bella!

¡Qué bella la primavera!
nos seduce y nos altera,
nos encandila su luz
y el colorido en sus flores
nuestras vidas ya alegra.
¡Qué bella la primavera!
tras el invierno sombrío
luce con aire de gala,
con zapatito dorado
y melena bien peinada,
con sonrisa muy galante
y con la falda plisada.
Blanco sobre verde prado
y margaritas doradas
azucenas y jazmines
rositas bien coloradas.
¡Qué bella la primavera!
y qué lindos sus perfumes
en los jardines y plazas.
¡Con qué ojos tan abiertos
nos saluda de mañana!
y los pájaros le cantan
hasta perder la garganta
¡Qué bella la primavera!
de color engalanada.

© amserrano




domingo, 25 de abril de 2010

La sirena

Claro de luna
luz de papel
suave la brisa
del atardecer.
Unos ojos claros,
dicen de mujer,
han visto la luna
por última vez.
El agua, las olas
mecieron su piel.
Una enorme cola,
dicen que de pez,
la llevó al abismo
donde estaba él.
Fotografía Arrecife de sirenas. © Isahilo

© amserrano

Este poema lo escribí hace mucho tiempo y quedó en un cajón hasta que años más tarde, una persona me dijo "tienes que leer un libro, te encantará". Lo leí y después le dije "tengo un poema que cuenta esa misma historia" , se quedó perpleja con la coincidencia y me dijo "va a resultar que eres un poco 'bruixa'". Hoy le dedico el poema recordando su tenacidad, su ilusión y su gran capacidad de trabajo.

Libros de lectura

  • El Alquimista. Paulo Coelho
  • El manuscrito Carmesí. Antonio Gala
  • La sombra del viento. Carlos Ruiz Zafón
  • La sonrisa etrusca. Jose Luis San Pedro
  • La suma de los días. Isabel Allende
  • La vieja sirena. Jose Luis Sampedro
  • Los pilares de la tierra. Ken Follett
  • No digas que fue un sueño. Terenci Moix